¿Cómo poner una funda de sofá IKEA en tu sofá?


Primero, quita la funda vieja de tu sofá
El primer paso para poner la funda de tu sofá IKEA es quitar la funda vieja y desgastada. Si quieres reutilizar la tela de la funda antigua para otro propósito, debes tener cuidado de no dañarla, especialmente si está muy desgastada y por tanto es frágil. Para quitar la tela vieja sin dañarla, coloca primero tu sofá o sillón apoyado sobre el respaldo para poder deslizar la funda fácilmente de abajo hacia arriba. En general, lo mejor es quitar primero las fundas de los cojines abriendo las cremalleras y presionando un poco los cojines para luego retirar la funda con cuidado. Después puedes soltar el marco con el velcro. Algunos modelos tienen fundas separadas para los reposabrazos que se sujetan con velcro.
Aspira el sofá
Después de quitar las fundas viejas, querrás colocar las nuevas fundas sobre una superficie limpia y fresca. Por eso, se recomienda aspirar bien el sofá antes de poner la nueva funda IKEA. Puedes usar cualquier aspiradora que tengas en casa para aspirar el sofá. Aspirar el sofá es fácil y rápido con un aspirador de mano, ya que te permite limpiar con mayor facilidad las zonas difíciles de alcanzar. Independientemente del tipo de aspiradora que uses, es recomendable utilizar la boquilla para ranuras que suele venir como accesorio opcional con la mayoría de aspiradoras. La boquilla para ranuras te ayuda a llegar a los espacios estrechos. Para aspirar bien y a fondo el sofá, siempre debes quitar primero los cojines y otras partes desmontables para poder aspirar bien debajo y también aspirar bien los cojines. Aunque todo esto pueda parecer un paso innecesario porque vas a poner una funda encima, es recomendable hacerlo. Con el tiempo, el sofá puede acumular muchas sustancias que provocan alergias e irritaciones si nunca se aspira bien.
Comienza por la parte superior del sofá y asegúrate de que el velcro del sofá y la funda coincidan
Al poner una funda nueva en tu sofá IKEA, es fundamental hacerlo con cuidado para evitar arrugas o que la funda parezca que no encaja en el sofá. Al igual que cuando quitaste la funda vieja, primero debes quitar todos los cojines. A diferencia de quitar la funda vieja, que se hace de abajo hacia arriba, al poner la funda nueva comienzas desde la parte superior y luego trabajas hacia abajo. Cuando todo el sofá esté cubierto, tira con cuidado de la parte inferior de la funda hacia abajo. Luego, pasa las manos por todo el marco del sofá para alisar todas las arrugas. En todos los modelos, la funda se fija en la parte inferior con velcro, excepto en los modelos Ektorp o las fundas de estilo “suelto”, donde la funda cuelga libremente justo por encima del suelo. ver fundas para sofás IKEA
Asegúrate de que la cremallera cierre fácilmente
Ahora que la funda del sofá IKEA está colocada correctamente sobre el marco, el siguiente paso es poner las fundas en los cojines. Después de aspirar bien los cojines, deslízalos dentro de las fundas. Lo más fácil es presionarlos un poco y meter ambos lados a la vez en la funda. Luego, tira con cuidado de la funda hacia abajo. Las fundas de los cojines del sofá quedan muy ajustadas, lo que da un aspecto muy bonito al sofá, pero también significa que pueden rasgarse o dañarse si no tienes cuidado al ponerlas. Cuando los cojines estén completamente cubiertos, cierra la cremallera con cuidado. En las fundas IKEA es fácil ver si están bien puestas gracias a la banda decorativa extra gruesa que marca las fundas de los cojines.

Conclusión
Poner la funda de tu sofá IKEA puede parecer un trabajo más minucioso de lo que esperabas, pero es importante prestar atención a esos pequeños detalles para obtener el mejor resultado. ¡Esto es muy importante tanto para la apariencia como para la durabilidad de tu nueva funda! El sofá está ahora listo para una nueva etapa y luce elegante y fresco. Lo único que te queda por hacer es coger una bebida y relajarte en lo que se siente como un sofá completamente nuevo. ver todos los productos


















